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MI PADRE
 
 
 
 
 
 
 

 

 

 

 

 

QUE LE OCURRIÓ A MI PADRE:

Desde que a mi padre le pusieron el catéter en el Hospital Doctor Peset de Valencia, no iba nada bien, tenía muchos problemas de circulación, no tenía resistencia, se cansaba mucho y el cansarse se había convertido en un peligro, ya que la última vez acabó sin motivos en urgencias del Hospital Doctor Peset, pero se recuperó. El día 25de junio mi padre tenía visita con el vascular (no sé para qué). Había quedado con mi hermana Ana para que cuando fuese a llevarles al nieto, mi hermana y mi padre irían caminando juntos   hasta la parada del autobús. Pero antes de salir, mi padre llamó a y le dijo; "el padre irá delante porque anda más despacio, acude a la parada". 

Cuando mi  mi pobre padre  llegó a la parada del autobús,  ya había entrado en un estado complicado, el esfuerzo le había provocado una arritmia y tenía un problema de hormonas. Lo primero se lo provocó el esfuerzo de intentar llegar a la parada. El segundo era un problema de hormonas, el mismo que le hizo ingresar el día 18 de junio , pero ese era un problema que hubiese podido ser tratado en planta y que se complicó por el esfuerzo, al provocarle la arritmia. En cuanto a las hormonas, nos enteramos de que tenía la hipófisis muy dañada cuando fue ingresado en planta, lo que no sabemos es si el problema vino después del catéter, ya que nunca había tenido problemas. Después de la intervención todo fueron problemas; mala circulación, hematomas sin causa, los dedos de los pies se le ponían negros, se quedó sin resistencia para caminar y en el hospital le surgieron los problemas de hormonas. Menos mal que la operación fue un éxito, no quiero ni pensar que le hubiese ocurrido a mi padre si hubiese sido un fracaso. Eso sí, el catéter estaba en su sitio.

Después de dejar al niño en casa de mis padres, mi hermana se fue a la parada del autobús y encontró a su padre sentado en un estado de shock. Llamó para pedir ayuda y un coche de la Policía Local de Catarroja, lo llevó al ambulatorio, desde allí, una ambulancia lo trasladó a urgencias del hospital Doctor Peset. Aquí comenzaron los verdaderos problemas. Tuvieron que entubar a mi padre porque la arritmia le había encharcado los pulmones. Como cualquier paciente que entra en una UCI, el echo de estar entubado, le produjo un riesgo de infección latente, ese riesgo pasó a ser un hecho y mi pobre padre, acabó cogiendo una bacteria muy agresiva; Staphylococus , que primero le produciría una endocardiosis valvular y después una neumonía hospitalaria, la primera causa de muerte en los hospitales.

Si mi padre hubiese tenido una circulación como antes de operarse, nada habría sucedido. Creo que en esa intervención, hubo algo más que la colocación de un catéter, quizás una visita por las castigadas arterias de mi padre, para que los estudiantes practicasen un poco. Esos mismos estudiantes que pudieron tratar a mi padre cuando ingresó la primera vez por urgencias, aquellos que dijeron "usted está igual que estaba antes de operarse  y que debía de caminar 1 hora diaria.
 

De los 56 días que estuvo hospitalizado, pasó 26 días en la UCI y 30 en planta. Su familia permaneció con él todo el tiempo que estuvo en planta  siempre estuvo arropado, si bien es cierto que nos turnamos mi hermana y yo con mi madre, ella fue la que llevó toda la carga, dobló turnos y permaneció junto a su marido todo el tiempo que pudo. Cuando quizás se pudo sentir solo, fue los días de ingreso en la UCI, ya que no nos dejaban estar más de una hora al día en dos turnos y un máximo de dos personas.

Tengo que decir que en estos 56 días, han habido médicos y enfermeras excepcionales en Hospital Doctor Peset, desde el  servicio de urgencias que atendieron a mi padre la primera y segunda vez, pasando por la UCI;  Rafa, Laura, algunas enfermeras y el responsable médico. Estas personas se merecen lo mejor que pueda ofrecerles la vida a nivel humano y profesional,  porque ellos lo dan a las personas que están bajo su cuidado. A  los doctores de la UCI que atendieron a mi padre el día 16 de agosto y los médicos de Servicio de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular del Hospital Universitario  Doctor Peset de Valencia,  les deseo  lo que ellos le dieron a mi padre.

 

Confiamos en el Doctor Blanes, lo elegimos para que atendiese a mi padre y llegado el momento, cuando estaba en el quirófano, mi padre se encontró con la sorpresa de que no lo iba a operar su médico, ya que este había cambiado de hospital. Creo que hubiese sido más ético, más profesional, advertir a mi padre días antes de la operación, que no lo iba a operar el cirujano con el que había planeado la intervención. Haber dejado decidir a mi padre si quería que le operase otro médico o no, la elección y asumir el riesgo era al fin y al cabo  solo de mi padre. Creo que esa operación fue la causa de que mi padre no esté ya con nosotros, después de ella su vida cambió completamente, perdió un 80 % de calidad de vida y acabó en la UCI, este lugar lo sentenció a muerte.